Análisis, World of Warcraft: Wrath of the Lich King

Tras recorrer mil y una aventuras por las tierras de Azeroth y Terrallende, ha llegado la hora de viajar hasta Rasganorte para derrotar al rey Lich. Un nuevo continente surge pero sólo para aquellos que posean un nivel mínimo de 68. Es elevadísimo las novedades introducidas en la expansión. Sólo con subir hasta el nivel 80, nos garantizan alrededor de 70-100 horas de juego a lo largo de más de 1000 misiones para conocer la historia de esta nueva tierra.

World of Warcraft: Wrath of the Lich King (1)

En cuanto a los detalles del juego en sí, hay que destacar una nueva clase, El Caballero de la Muerte. Para crear uno tendremos que tener algún personaje a partir del nivel 55. Es muy divertido este nuevo miembro, así que seguramente Blizzard va a aprovechar el tirón y sacará actualizaciones entorno al personaje. También existe un nuevo poder, la inscripción, que nos permite mejorar nuestros conjuros. Para los aficionados del uno contra otro, se han mejorado los campos de batalla, permitiendo utilizar armas especiales, destruir todo, manejar armas de asedio, etc.

World of Warcraft: Wrath of the Lich King (2)

También se ha mejorado las cosas para los jugadores que pasan menos tiempo delante del juego, ahora las misiones cooperativas pasan a ser de 10 jugadores. Pero los fans de la saga prefieren mejoras sociales como por ejemplo, ir a la barbería y cambiar el aspecto de nuestro héroe. Se ha añadido un sistema de puntos para intercambiar objetos con los demás.

La jugabilidad es la misma de siempre, avanzar, combatir y subir de nivel. Esta manera de jugar es así desde que comenzó WoW, así que para qué cambiar si algo funciona.

World of Warcraft: Wrath of the Lich King (3)

En el apartado técnico no hay grandes mejoras, todo sigue prácticamente igual. Salvo que, los escenarios son mucho más amplios, más detallados y los enemigos están mucho más modelados. Los jugadores que antes jugaban bajo mínimos ahora lo tendrán más complicado, la exquisitez… es lo que tiene! Uno de los problemas que nos encontramos es que es muy pesado jugar en una sola mazmorra, así que la música, la ambientación y el ritmo del juego no permitirá que nos aburramos.

Vía: revistadevideojuegos

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