Ai no Kusabi

Ai no Kusabi es el título de una serie de dos ovas, la primera que vi cuando aún era adolescente y con la que me marcó un antes y un después en lo que son las relaciones entre chico y chico pues, con ella, nos encontramos en una historia de amor, entramada en las diferencias sociales así como el status y el hecho de ser dos personas diferentes entre sí pero cuyo amor llega más allá.

De la serie recientemente se ha dicho que habrá una nueva adaptación aunque la verdad es que se lleva esperando más de un año desde que se anunciara. Es una serie que no trata solo de sexo como se puede pensar al ser el antónimo de los hentai, sino más bien de sentimientos pues es eso lo que prima, los sentimientos y el hecho de imponerles tantas trabas que uno no sabe qué hacer para que ellos dos estén juntos.

La historia nos cuenta cómo la tierra está dividida en dos partes, los Blondies, rubios, hombres y mujeres que destacan por su linaje, y los «despojos» que no sirven para nada y viven en la peor parte de la ciudad. Hasta allí es donde el protagonista llega para ayudar a un chico y, como pago, el chico se prostituye.

Sin embargo, no queda ahí la cosa pues es tomado como «mascota» y encarcelado por un año entero, momento en el cual lo deja libre, para volver con él poco después, claro.

Aunque puede parecer tener un argumento fuerte, las escenas subidas de tono no son tantas y no se ve nada (solo se intuye) Y el final… Digamos que el final es para tener a mano una caja de pañuelos y gastarla entera pues no vas a poder parar.

Es una de las mejores series yaoi (aunque dramática) que he visto.

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